LESTAT, el vampiro
A pesar de tratarse de un personaje de ficción merece ser incluído en esta sección como el ideal del vampiro moderno que sobrevive perfectamente en nuestros días después de haber conocido épocas ya lejanas y remotas de la historia.
Cualquier vampiro que sobreviva entre nosotros hoy en día podría identificarse con el personaje, salvando claro está algunos artificios literarios...
Al igual que Lestat podrían aparecer otros personajes, como Armand o Louis, de la misma saga pero considero que éste es sin duda el más representativo de todos y del que tenemos una descripción más detallada, no en vano es el protagonista.

"En primer lugar está Lestat, el autor de cuatro libros sobre su vida y obra que contienen todo cuanto podrías desear saber sobre él y algunos de nosotros. Lestat, el eterno rebelde y bromista. Un metro y ochenta y dos centímetros de estatura, un joven de veinte aqos cuando fue creado, con grandes ojos cálidos y azules y una espectacular cabellera espesa y rubia, la mandíbula cuadrada, con una boca carnosa y exquisitamente perfilada y una piel oscurecida por una temporada en el sol que habría matado a un vampiro menos resistente, mujeriego, una fantasía salida de la pluma de Oscar Wilde, espejo de la moda, en ocasiones el vagabundo más osado, irrespetuoso y tronado, un lobo solitario, un rompecorazones, astuto, apodado "Príncipe Impertinente" por mi antiguo maestro imagínate, mi Marius, sí, mi Marius, que había logrado sobrevivir a las antorchas de la asamblea romana, apodado "Príncipe Impertinente" por Marius, aunque me gustaría saber en qué corte, por qué derecho divino y qué sangre real. Lestat, que poseía la sangre de la más vieja de los nuestros, la Eva de nuestra especie, un ser que había sobrevivido unos seis o siete mil años a su Edén, un perfecto horror que, tras haberle sido conferido el poético título de reina Akasha de aquellos que deben ser custodiados, por poco destruye el mundo. Lestat, un buen amigo, por quien habría sacrificado mi vida inmortal, cuyo amor y compaqma imploré en multitud de ocasiones, vanidoso, fascinante, un insoportable pelmazo sin el cual no puedo existir. Así es Lestat."
No hay comentarios:
Publicar un comentario